Sunday, 30 December 2007

"Santa Fe" se equivoca (y Binner también)


"La Gaceta de Alberto Fernández" de hoy publica una entrevista a nuestro flamante gobernador socialista titulada: "En Santa Fe, a cambio de las retenciones queremos más obras". Al leerla encontramos conceptos llamativos. Por caso, ante la pregunta "¿va a apoyar el reclamo del campo contra las retenciones?", Binner responde que:

"Es una herramienta económica, pero es necesario compensar los precios de exportación con los internos. En Santa Fe, que no recibe regalías petroleras, queremos que a cambio de las retenciones que aporta se hagan las obras que se necesitan. ¿Cómo no pueden terminar la autopista Rosario-Córdoba?"

La primera oración, creo, dice más de lo que parece a primera vista. Por un lado, como afirma Binner, las retenciones pueden ser calificadas como "herramienta económica", eso no lo voy a discutir. Sí parece que el lenguaje del gobernador es extremadamente cuidadoso, rozando el eufemismo. Pues de la misma manera que las retenciones son artefactos de política económica (y no un sencillamente robo), un genocidio bien puede reducirse a una mucho más "simpática" limpieza étnica.

Además, resulta interesante lo que sigue inmediatamente: el gobernador nos habla de "compensación". Qué es exactamente lo que hay que compensar me cuesta entenderlo. Pues, desde un punto de vista demagógico-dirigencial, entiendo los problemas que una población tan carnívora como la nuestra puede acarrearle una suba de la carne vacuna. Mas la "compensación" por la suba del precio internacional de la soja me es incomprensible. Además, buena parte del encarecimiento interno de los commodities también se debe al peso recontra-bajo de Duhalde, Kirchner, Lavagna y la UIA. A diferencia de nuestro flamante gobernador, en el caso de la soja, yo no puedo dejar de ver a una dirigencia codiciosa y despilfarradora, desesperada por "meter la cuchara" en una torta que no les pertenece.

Cosa que se ve reflejada en la segunda parte de la repuesta de Binner, cuando sugiere que "con las retenciones se hagan obras en la provincia". Lo que quiere Binner, más o menos, es así: que a los exportadores santafesinos se los siga expoliando desde el gobierno central, pero que al menos una parte del botín le sea entregada a Julio de Vido (Ministro de Planificación Federal) para que él, con toda su sabiduría y honestidad, decida qué obras de "infraestructura" necesita la provincia y las ejecute con los mismos métodos que el caso "Skanska" desnudó. Es decir, Binner convalida que se le sigan sacando fortunas de dinero a los emprendedores más eficaces que tiene la provincia (¡y el fucking país!) para que se la patinen Kristina, Nestor, Julio y Cia. Y lo peor, no sólo piensa semejante tontería sino que, además, ¡¡¡se la cuenta a "Clarín" para así mostrar a través de la prensa nacional su gran idea para defender los intereses de la provincia!!!

Para añadir más sombras a un panorama ya oscuro, la de Binner no es más que la última de una larga y patética serie de capitulaciones santafesinas. Desde la Bolsa de Comercio de Rosario, pasando por instituciones de lobby empresario, hasta las recientes declaraciones de HB, lo mejor que se le ha ocurrido a la autoproclamada "dirigencia" provincial ha sido la coparticipación de las retenciones, la vuelta de las mismas en obras o cosas por el estilo. Lo que no es más que continuar la lógica siniestra de repartir la riqueza que generan los otros.

Para alegría de la patota kirchnerista, Santa Fe se sube al cadalso sola, llevada por los cantos de sirena de una "dirigencia" que hace de la impotencia su principal capital.

La nota completa la pueden hallar aquí.

Thursday, 27 December 2007

La "oposición" que supimos conseguir

"... la actual oposición tiene entre sus filas a muchos hombres de empresa. Muchachos por lo general bienintencionados que se han pasado, no hace mucho, a la política creyendo que ésta sólo necesita buenos gestores.

"Los no políticos son hombres de ideología pasteurizada, que igualmente merodean las posiciones de “centro” y el libre mercado, y que han comenzado a meterse en el barro de la historia.

"A unos, los resultados electorales de octubre los dejaron nocaut. A otros, los pusieron muy nerviosos: deben realizar ahora lo que prometieron en la campaña. Sólo a Elisa Carrió, para la cual hubiera sido una tragedia ganar y tener que hacerse cargo del barco, abandonando los cómodos camarotes de la indignación, este período de cristinismo se le presenta plácido y apetitoso. Los demás, incluso los nuevos referentes de ARI, tienen en la boca el regusto agrio de la decepción y del miedo. No lo dirán nunca en público, pero así están los opositores políticos en la Argentina de hoy".

La nota completa, de Jorge Fernández Díaz, la pueden leer aquí.

Entrevista a Ron Paul

Parte 1



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Parte 4



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Parte 6

Wednesday, 26 December 2007

"El ateísmo evangélico"

Hace unos días "La Nación" publicó un excelente artículo del filósofo británico John Gray.

Hayekiano en los 80's, con la llegada de la nueva década, Gray no tardó en cambiar a la Escuela Austríaca por la "tercera vía" y a Hayek por Giddens. Mutación que muchos no dudaron en calificar de "oportunista".

Sea como sea, Gray es un filósofo tan interesante como polémico. Su visión del género humano es más bien sombría, y no duda en afirmar, en su obra "Perros de paja", que lo más dudoso del cristianismo es la promesa de una salvación para todos.

Más allá de que me cuesta estar de acuerdo con Gray últimamente y de que, no por cuestiones ideológicas, pienso que su pasaje al laborismo de Tony Blair, fue una regresión y empobreció su trabajo, el artículo que les comentaba salió en "La Nación" me parece estupendo. En el mismo, Gray, creo, ataca el tan marcado como peligroso "esclarecimiento" que aqueja a muchos dogmáticos del campo "científico".

No hay que olvidar que Hayek, quien como ganador del Premio Nobel de Economía, se preguntaba si un premio como tal no tendría consecuencias dañinas -al generar para quien lo recibe una injustificada "autoridad" intelectual. Tampoco Karl Popper, quien a mi juicio es el filósofo más importante del siglo XX, cayó en los encantos de la glorificación de la ciencia. De hecho, siempre afirmó que su obra tenía por objetivo, entre otras cosas, que la "Ciencia" pasase a ser una más humana ciencia, falible y siempre reconsiderable. De hecho, en "El legado de Darwin", John Dupré critica a Popper porque para él (Dupré) la teoría de la evolución ha alcanzado el status de la infalsabilidad... si esto no es dogmatismo...

Gray, incluso, no duda en afirmar que los nuevos profetas del "ateísmo científico" (vgr.: Richard Dawkins) son tan míticos como sus "enemigos" creyentes. Así, dice que "El ateísmo evangélico es una fe simple. Sus adherentes creen que la religión desaparecerá del planeta, no bien cada uno de nosotros la haya rechazado. Pero la religión es mucho más que el hecho de creer y la mayoría de los ateos militantes expresan modos de pensar heredados del cristianismo... En su libro El gen egoísta, Dawkins defiende fervientemente el concepto darwiniano de que la especie humana es un producto de la selección natural: los humanos son máquinas de genes, programadas por la evolución para reproducirse. Sin embargo, en el mismo libro, declara: En la Tierra, sólo nosotros podemos rebelarnos contra la tiranía de las copiadoras egoístas... ¿De dónde saca Dawkins esta fe en la libertad humana? No de la ciencia. Proviene del cristianismo: éste siempre ha sostenido que el hombre se distingue del resto de los animales por poseer libre albedrío".

Otro pasaje que me pareció de gran lucidez, y central respecto del problema del "esclareciemiento" que aqueja a los nuevos profetas es el que cierra el artículo: "Mientras los teólogos llevan milenios escudriñando sus creencias, los humanistas laicos todavía tienen que cuestionar su credo sencillo. El ateísmo evangélico es la imagen invertida de la fe que tan venenosamente ataca, pero sin las dudas que la redimen".

La versión completa la pueden encontrar aquí.

Saturday, 22 December 2007

FELIZ NAVIDAD


"Dios es tan grande que puede hacerse pequeño. Dios es tan potente que puede hacerse inerme y venir a nuestro encuentro como niño indefenso, a fin de que podamos amarlo.

"Dios es tan bueno que puede renunciar a su esplendor divino y descender a un establo para que podamos encontrarlo y, de este modo, su bondad nos toque, nos sea comunicada y continúe actuando a través de nosotros.

"Ha elegido como signo suyo al Niño en el pesebre: Él es así. De este modo aprendemos a conocerlo. Y sobre todo niño resplandece algún destello de aquel hoy, de la cercanía de Dios que debemos amar y a la cual hemos de someternos; sobre todo niño, también sobre el que aún no ha nacido.

"En aquel Niño acostado en el pesebre, Dios muestra su gloria: la gloria del amor, que se da como don a sí mismo y que se priva de toda grandeza para conducirnos por el camino del amor".

Benedicto XVI

Thursday, 20 December 2007

Wednesday, 19 December 2007

Competencia y belleza

Competencia y belleza, por Federico N. Fernández

(Publicado originalmente en Punto Biz y HACER)

Hace un tiempo, mi gran amigo Pablo, estuvo de visita en la que es su ciudad: Rosario. Emigrado junto a su encantadora esposa, vive en Israel desde hace casi cuatro años. Quienes lo conocen saben, que entre sus múltiples cualidades, se encuentra la de poseer una notable lucidez. Así, no es de extrañar que una tarde, tomando un café en un bar del centro, Pablo comentó una circunstancia muy interesante que le ha tocado experimentar en Israel y que –pese a parecer lejana en un principio- muy bien puede relacionarse con los efectos benéficos del libre mercado, la importación y la competencia.

La cuestión es la siguiente: desde la caída del Muro de Berlín y la consecuente implosión del imperio soviético, muchas personas que vivían en Rusia, al recobrar la libertad de movimiento, han emigrado hacia Israel. Buena parte de esta corriente migratoria está compuesta por mujeres de una belleza y encanto dignos de los mejores tesoros del Zar. Hecho que no tardó en marcar un pronunciado contraste entre las recién llegadas y las nativas. Sucede que, no obstante las israelíes son mujeres ciertamente bonitas, Pablo me comentaba que las mismas carecían, por decirlo de alguna manera, de un adecuado desarrollo del sentido de la coquetería. Acostumbrado a la situación celestial de Rosario, mi amigo empero no tardó en advertir que quizás el mayor problema de las féminas en su nuevo entorno no era de fondo sino de forma: se trataba principalmente de una inercia instalada entre las israelíes, vaya uno a saber por qué motivo, que las hacía tender al desaliño. O como he escuchado mil veces entre amigos que han visitado Israel, muchos de ellos por períodos prolongados, “las chicas de allá no se arreglan”.

Afortunadamente, esta situación ha cambiado de manera drástica. Pues, como decíamos arriba, el ingreso de las chicas rusas no pasó inadvertido, ni para los hombres (¡lógicamente!) ni tampoco para las mujeres locales. Lo que sucedió entonces no fue, como las falacias proteccionistas suelen sugerir, que las mujeres nativas se hayan quedado sin pareja. Sin embargo, muchas de ellas se vieron en la necesidad de ponerse a tono con el nuevo “competidor extranjero” (es decir, las espléndidas chicas rusas). Mas esta competencia, lejos de ser salvaje o despiadada, redundó en un fenómeno de tipo cooperativo. Pues el ingreso de las chicas rusas al mercado ayudó a las chicas de “industria nacional” a dar un salto de calidad estético y alcanzar un nivel de belleza y sofisticación que no se había visto nunca en Israel. Lo que significa que la “competencia extranjera” ayudó a las “locales” a dar lo mejor de sí –demostrando además que las chicas israelíes nativas nada tenían que envidiarles a las llegadas desde Rusia (ni de otras latitudes).

Acostumbrados como estamos a demonizar la competencia, más aún cuando la misma es “extranjera”, ejemplos como este pueden mostrarnos cómo la misma no produce escenarios apocalípticos sino que, al contrario, genera situaciones en las que todos mejoran su situación. De forma tal que los hombres israelíes (o “consumidores”) gozan, desde hace un tiempo, de un aumento envidiable en el nivel de la belleza femenina que los rodea; mientras que las mujeres de “industria nacional” mejoraron espectacularmente su aspecto, viéndose ahora mucho más guapas de lo que se veían hace cinco años atrás… pues como afirma el conocido apotegma: “no hay mujeres feas sino mujeres que no se arreglan”. La entrada de la “competencia” rusa les hizo redescubrir esa faceta, algo rezagada, a las integrantes del “mercado local”.

Cabría, por otro lado, preguntarse qué hubiera sucedido si, en lugar de dejar que la competencia eleve los estándares, las mujeres israelíes hubiesen conformado asociaciones de lobby en pos de “actuar en defensa de los intereses del sector” o “promover todas las medidas necesarias que hagan a la defensa de la industria nacional”. Ni que hablar si, directamente, el Estado hubiese tomado cartas en el asunto, aduciendo alguna insensatez tal como, por ejemplo, “nos invaden porquerías importadas”. En una situación así bien podrían suponerse medidas arancelarias o proteccionistas tales como “racionamiento de maquillajes y perfumes” para las recién llegadas, “subsidios para la compra de ropa de diseñador” a favor de las chicas nativas o “trabas al ingreso de mujeres extranjeras menores de cien años”.

Descabelladas como suenan para el caso que venimos relatando, legislación de muy parecida redacción e idéntico espíritu rige lamentablemente para “productos” infinitamente menos importantes que la belleza femenina, tales como las camisas o las heladeras.

Tuesday, 18 December 2007